viernes, 27 de julio de 2012

VIOLENCIA DOMESTICA OTRO CANCER A EXTIRPAR.


Es muy difícil identificar como enemigo a quien se disfraza de atento y protector familiar que lejos de pretender humillar, maltratar física y psicológicamente o incluso arrebatar a una persona los pocos medios económicos de que dispone para salir adelante en la vida, todo lo hace por el bien de la víctima, incluso elegir por ella a sus amistades, la ropa que debe usar, las relaciones sentimentales que la convienen o incluso aquellas personas de las que debe alejarse; la situación puede complicarse mucho más cuando el entorno familiar cierra filas en torno al (o los) maltratadores y en lugar de socorrer a quien sufre la situación intentan empujarla con amenazas veladas y falsedades (que pudiesen hacerles incurrir en un delito de injurias y calumnias) de  nuevo al círculo vicioso en el que nació la situación de violencia domestica, supongo que debe ser difícil para los hermanos, padres, tíos, sobrinos o incluso las amistades más intimas del maltratador (o maltratadora) reconocer al monstruo que vive dentro de quienes ellos tuvieron por persona normal y sana (psicológicamente) al punto incluso de intentar disculpar que el maltratador deje a su víctima en plena calle, sin más ropa que la que lleva puesta, sin dinero o comida y con la amenaza de desprestigiarla para encubrir el maltrato a la que está siendo sometida.

El maltratador sólo tiene un objetivo, el control absoluto sobre su víctima, y consigue ese control de diversas formas: Golpeándola, aislándola de la sociedad, privándola de sus recursos, humillándola continuamente, arrebatándola a modo de castigo sus propiedades o concediéndole pequeños premios ( que puede volver a arrebatar)  a su sometimiento, extendiendo rumores sobre su víctima o quienes se acercan a ella. Un maltratador no puede consentir que su víctima se relacione fuera de su entorno ya que en su mezquina enfermedad siente que eso le hace perder el control y su desequilibrio se dispara al sentirse amenazado. No todos los maltratadores (o maltratadoras) nacen así, algunos lo son tras haber sufrido previamente algún tipo de maltrato por parte de sus padres o su pareja, pero el haber sufrido maltratos no les disculpa cuando ellos a su vez se transforman en aquellos monstruos que les hicieron daño.

Sólo una persona mentalmente muy desequilibrada y mezquina puede ser capaz de actuar en esa forma, e igualmente desequilibradas y mezquinas son quienes la disculpan y apoyan en su actitud de maltratadora. Me indigna sobremanera la actitud de cualquier maltratador, siendo partidario de encerrarles en una celda de por vida, pero cuando el maltrato lo sufre una persona incapaz de defenderse o valerse por sí misma debido a alguna enfermedad o discapacidad esa indignación llega a alcanzar cotas ilimitadas. Debemos ser conscientes de la importancia que tiene saber identificar a ese tipo de monstruos, denunciar su comportamiento y apoyar incondicionalmente a quienes sufren por causa del comportamiento enfermo y desequilibrado de cualquier maltratador (o maltratadora) 

martes, 17 de julio de 2012

JUNTO A NIS.


El camino se detiene junto a Nis,
abajo, el valle aparece mortecino,
inquieto bajo el tenue resplandor
de una luna menguante.

Mil formas evanescentes
se conjuran como breves sortilegios
entre las ruinas habitadas
por demonios, rojos como la sangre.

Muros, panteones y restos de estatuas
emergen como un vano intento
de perpetuarse entre la maleza.
Un río fangoso
acompaña al sapo gris y la serpiente.

Pequeñas figuras simiescas
se descuelgan por el entramado
podrido del cadáver arborescente.
Un genio perezoso pasea su curiosidad
por la estéril luna cornuda.

-Dime dantesca presencia,
tú que vives desde tiempos innombrables
¿Quién   habitó estos parajes?
¿Quién construyó tal desolación?
¿Qué raza absurda?
-Soy memoria amigo genio
aquejada de ancianidad…
fueron tan sólo un instante
en la infinitud de los tiempos,
fueron muy semejantes
a las sombras simiescas que contemplas.

viernes, 13 de julio de 2012

JUEGO PERVERSO.






¡Oh, sí!
es el juego perverso
de la incertidumbre disfrazada.
El juego malvado de los labios
impíos, de los silencios lapidarios
y sus sombras alargadas.

Otra vez la borrascosa
lluvia del verbo en pretérito imperfecto
en sus diversas conjugaciones inciertas.
Otra vez las noches piano  con cuerpo de blues
y alma de guitarra melancólica.

¡Oh, sí!
otra vez en el laberinto sin salida
de la cognoscencia ciega de las manos
nocturnas y los visillos corridos
de rímel caducado.

Otra vez la premura
del billete sin destino definido
más allá de la estación
del nuevo día.

Los ases escondidos en unas mangas
con los brazos amputados,
los dados cargados,
la ruleta trucada en la impertinencia
de sus giros predispuestos.

Otra vez, oh, sí, otra vez.

Otra vez los besos manchados
de café cargado,
las servilletas  de la culpa
escondidas en el cajón de la pesadumbre.
las caricias inquietas,
la ambigüedad de las promesas,
las sábanas confidentes,
el caminar inquieto
de las manecillas minusválidas
de las palabras involuntarias.

Otra vez el viaje instintivo
a ninguna parte,
a alguna parte,
o tal vez al reino perdido
de nunca jamás
hasta la próxima vez.

Otra vez la noche
de las pestañas alargadas,
sobre el manto de la conformidad.
La silueta desdibujada del sexo
por el sexo sin estrenar.

Otra vez, oh, sí, otra vez.

viernes, 6 de julio de 2012

LA LÓGICA DE DIOS.


Tal vez lo que entendemos

por destino no sea otra cosa

que la lógica de Dios.



La vida que tenemos que vivir.

La muerte que tenemos que morir.



Nuestros actos y palabras,

oraciones fallidas

-       en ocasiones ni eso -

que se estrellan contra el eco

-       contra todo pronóstico -

de la lógica del propósito.