viernes, 1 de junio de 2012

CANTOS MALDITOS- CANTO V

He nacido

con la fuerza de los miembros rígidos,

gestado en el útero de una maldición.



Soy un bardo oscuro con lira  de huesos

que tañe cuerdas desgarradas, construidas

a su vez, con arterias y tendones podridos.



Quiero escribir sanguinolencias

en el ritual de apareamiento de lobos, hienas y coyotes.

Dibujar con palabras el majestuoso vuelo

del buitre carroñero en busca de su presa;

inflamado su vientre, frío y dispuesto

para el banquete.



Quiero perderme en el romanticismo

desgarrado de llanto de la viuda,

que llora la infidelidad de su marido con la muerte.



Cantar baladas tétricas en aquellos cementerios,

escupir sobre los serafines pétreos

y reír a carcajadas alunadas mientras grito miserias

escupiendo conjuros sobre la vida y sus despojos,

orinar sangre contra el viento

y sentir sobre la cara sus reflujos.

Sí, he nacido como una profanación en verso.



Quiero copular con la luna llena en cuarto menguante,

dibujando caricias obscenas sobre la tierra sucia;

aquella tierra que es madre, lecho y tumba.

Aquella tierra que conoce los secretos ancestrales.

martes, 29 de mayo de 2012

CANTOS MALDITOS-CANTO II

No esperes de mí aquel latido cierto,

mis ojos ya no brillan más que en aquella

niebla incandescente que acompaña fuegos fatuos

en el cortejo de la podredumbre.



No esperes el tiempo claro.

Es la hora crepuscular, aquella en que los colmillos

salen de sus cunas, voraces de sangre inocente

y entrañas de fuego.



Y yo soy aquella llama consumida

que va dejando el rastro incierto

de una huellas digitales de ceniza

por aquel camino que conduce al destierro

de una tumba, y al calor del edredón de los gusanos.



Ahora mismo,

Toca el reloj la hora del buitre carroñero,

y mil depredadores se inclinan ante

aquel altar ofrendando vísceras sanguinolentas,

musculo y cartílago.



En ésta hora,

la luna parece un siniestro cuchillo, ensangrentado

tras asesinar por siempre la luz.

Un harén de sierpes baila la danza de los siete velos

bajo el cubil del murciélago vampiro.



Un cortejo de ratas abre paso a los cuatro jinetes.

Y truena sobre nubes negras

el galopar de los caballos malditos, sus cascos acerados

con el frío metálico de la muerte y la caja de pandora,

ahora vacía de aquella esperanza precaria,

llora la imprudencia curiosa que desató todos los males.

domingo, 27 de mayo de 2012

UN MANTO DE CANCIONES INSONORAS.





A mi amiga Angie, con todo mi cariño, porque en ocasiones todos tenemos en la mirada una profunda noche de invierno. Gracias por estár querida amiga.



Hoy la noche ruge
como un alma atormentada
a la que hubiesen liberado
de sus cadenas ardientes.
La sangre quema en cada latido
de incertidumbre
de un reloj demasiado lento.

Hoy quizás amanezca demasiado
pronto y los caballos de la aurora
se desboquen por  praderas estelares
sedientos de libertad.

El verso fluye inquieto,
corretea por las venas poéticas
igual que un niño travieso
en una habitación demasiado
pequeña para sus inquietudes.

El silencio teje un manto
de canciones insonoras
que aletargan los sentidos.
Un cigarro sestea sobre el cenicero
observando cómo el humo,
forma cordeles impacientes
a su alrededor, Aznavour
canta melancolías
mientras el tiempo se deshace
entre los dedos y todo… cobra sentido.

martes, 22 de mayo de 2012

NO ME PIDAS AIRES DE CONFORMIDAD






A veces necesito taparme los oídos

para mirar la vida,

por eso espero que perdones

aquellos momentos en que olvido

tu nombre.



Simplemente

hay días en que necesito

desnudarme de palabras

y vestirme los silencios.



No me pidas aires de conformidad,

no pretendas jugar a las marionetas

con los hilos rotos.



A veces necesito distancia

para sentirme más cercano,

es entonces cuando juego

al parchís en cualquier

aburrida carretera principal.



No me pidas aires de conformidad,

pretendas ganar con dados cargados

o presumas en vano de ventaja;

aún sigues en la casilla de salida.

jueves, 3 de mayo de 2012

EL PARADO

Javier paseaba meditabundo, era uno de esos días en que el amanecer se presentó como un soliloquio interrogante que aparece sin ser invitado.

La vida últimamente era tan predecible y aburrida como una relación que espera un final civilizado ante la imposibilidad de volver a encontrar en ella la chispa o al menos una versión edulcorada que ayude  a sobrellevar una tediosa convivencia llena de silencios cobardes, o lo que es peor, llena de conversaciones y afectos vacíos.

Tal vez todo comenzó al percatarse de que la sociedad  - o sus vestigios- era poco más que una mancha informe sobre el calendario uniformado de un proyecto fundamentalista protagonizado de manera forzosa por personas como él y conducido hacia el abismo por una casta infame de personajes con más mediocridad y ambición, que preparación, honradez, vocación de servicio y altura de estado en su Currículum Vítae , tal vez últimamente se sentía más hastiado de lo acostumbrado; incluso llegó a reconocer algo parecido a una ira sorda y visceral, pero justificada, clamando con voz profunda desde su interior. ¡Eran tantos los atropellos sufridos  con paciente resignación durante demasiados años!, sí, demasiados años y demasiados atropellos para seguir justificando la conducta casi borreguil de aquellas manchas grises con tarjeta de crédito y un tren de vida por encima de sus posibilidades durante el mismo periodo. Sí, esas mismas manchas grises que ahora paseaban por las calles

con las manos en sus bolsillos vacíos de esperanza y dinero, sin entender demasiado bien en qué momento olvidaron que nada es gratis y todos los engaños tienen un acto final como cualquier reality show barato emitido en tantas cadenas de televisión dispuestas a abrir todo un abanico de telebasura las 24 horas del día; sin entender incluso que el juego no da para más y la vana e inútil pretensión de mantener lo perdido en la desidia ciudadana y la malversación política.

Un inmenso orbe encanallado pensó. Qué razón tenía el poeta en aquellos versos que tanto le gustaban: << si logras que se sepa la verdad que has hablado, a pesar del sofisma del orbe encanallado>>
En España era misión imposible intentar hacer llegar una brisa de cordura. Un país de mentideros populares o mentideros populistas; un país que como varios intelectuales y artistas señalaron a lo largo de la historia no se distinguía por la sabiduría, sino más bien por la picaresca y la envidia ignorante. Sí, así eran las cosas le gustase o no, y debido a la peculiar condición de las gentes, y la cobarde inepcia de las castas políticas y sindicales tan endogámicas como oportunistas ahora tenían problemas muy graves, problemas que años atrás habían originado enfrentamientos civiles y guerras.

Lo cierto es que la situación era cada vez más insostenible, lo cierto es que estaban en manos de una canallesca que lejos de aunar esfuerzos para intentar salir de la mala situación en que ellos mismos nos habían colocado a todos, intentaban por todos los medios conservar todos los privilegios adquiridos de manera más demagógica que ortodoxa. Lo cierto es que a su pesar Javier era una de tantas sombras desilusionadas y asqueadas en que la casta política había transformado a la sociedad española; una sombra desilusionada y asqueada, pero también una sombra que notaba en lo más profundo de su ser una ira sorda y visceral, una ira con nombre propio, aquella que se gesta durante años de atropellos e injusticias y la certeza de la continuidad de los mismos a pesar de la alternancia de gobiernos, esa ira que tantas veces ha sido reconducida por tantos otros líderes en estallidos revolucionarios. Una ira gestada cada minuto de cada día en la desesperanza de ver sufrir a sus seres queridos, de ver sufrir a sus conocidos, gestada al ver la poca vergüenza y escrúpulos demostrados por una casta voraz de gobernantes locales, autonómicos o nacionales que lejos de intentar paliar la situación de los más desprotegidos les cargaban con más trabas burocráticas y tasas fiscales destinadas a mantener ese estado de bienestar sólo para las clases políticas, sindicales y sus más allegados servidores.

Javier miró la portada de su periódico, una amalgama de malas noticias y artículos de opinión con un titular resaltado: <<El Real Madrid, campeón de Liga El Real Madrid ha ganado la Liga BBVA al imponerse por 0-3 al Athletic de Bilbao en 'La Catedral' y sumar 94 puntos, siete más que el Barcelona a dos jornadas de terminar el campeonato>>

Pan y circo pensó con tristeza, pan y circo mascullaba mientras dejaba que el inmenso laberinto de unas calles sin futuro engullese su silueta de parado de larga duración.

sábado, 28 de abril de 2012

TIERRA INMORTAL.




Quiéreme cuando menos lo merezca por que es cuando más lo necesito. ¡España te quiero!
TIERRA INMORTAL.

¡España, patria mía!

Tierra de mi corazón

Es tu sangre mi bandera

Junto al oro de tu sol.

Son tus olivos pendones

Y tu historia es esplendor.

Y el latir de corazones

Es tu himno de nación.

¡España, patria mía!

Soy tu hijo y tu vigía,

Soy tu sangre y tu dolor,

Soy orgullo y soy tristeza,

Soy tu alma, soy tu honor.

Cuna de mis antepasados,

De tus guerreros, canción.

Lágrimas por tus bastardos

Tristeza ante su traición,

Piel de toro estremecida

Por discursos de felón.

Sardanas lleva tu sangre

Flamenco tu corazón,

Pasodobles, muñeiras, fandangos,

Toreros que bailan,

Con la muerte bajo el sol.

Eres vino, y eres copla,

Y tricornios de charol

Y hasta el viento que te adorna

Lleva el orgullo español.

¡España, patria mía!

Sueño de mi ilusión.

Soy tu hijo y tu vigía.

¡Madre mía! soy español.

jueves, 26 de abril de 2012

MARGARITAS DECAPITADAS.




Hoy prefiero decapitar ramilletes
de margaritas antes que confiar
en cualquier promesa deshojada
con el descuido de la soledad.
No es conveniente fiar
en un amor tan cojo
que necesita de muletas para sostenerse.
Tal vez sea tan sencillo
como terminar este poema
o tan complicado como renunciar
a ser poeta en medio del glaciar
de cualquier ceremonia absurda.
Es mejor escribir dos versos
que pedir excusas por nada
a quien no tiene más excusa
que un equipaje cargado de recelos.
Hoy es noche de conclusiones
y tal vez no quede más recuerdo
que el obligado por cortesía
a lo largo de cualquier poema.
¡Quedan tantos por escribir,
que me niego a rendir mayor
homenaje que la brevedad!

viernes, 20 de abril de 2012

EMPACHOS SINTÁCTICOS.



El calendario del desencanto

comienza con algoritmos

que salen al paso

en procesiones de recelos

con sigilosos antifaces.



Es curiosa la necesidad

que siente la inseguridad

de embozarse como cualquier forajido,

un espectro trasnochado

o incluso maquillarse una sonrisa

que disimule el incomodo crujir

de los dientes apretados

para sentirse más segura.



Es difícil comprender a quien

se acerca con disimulos

condenados de antemano

a sorprender la continuidad

de tantas sombras urbanas.



El amor se escribe cada día,

y  no es más cierto

cuando llega con gula de palabras

que al fin y al cabo no significan

mucho más que las intenciones

y nunca fueron agradables

los empachos sintácticos

sin mayor intención

que la de regalarnos los oídos.



Cuando llega la ocasión

es mejor salir del paso con almax

que padecer los rigores

de una indigestión gramatical.



Tal vez sea mejor cambiar la hora

y sustituir las pilas gastadas,

sacar brillo a las manecillas inclementes

de la vida antes que detenerse

ante melancolías innecesarias.

Nunca tuve buena voz

para  cantarle saetas al pasado.

miércoles, 18 de abril de 2012

UNA TARDE PEREGRINA.



La tarde está gris y húmeda,

cómo una despedida cualquiera

cuando llueve sobre mojado.

Es curioso, pero en ocasiones

me detengo a preguntarme

cuando dejó de importarme

la climatología ocasional

de unos labios peregrinos

o su ausencia entre estaciones.



Sólo me queda la certeza

de que apenas necesito un corto paseo

para olvidar las miradas huidizas

y los besos a corto plazo.

La tarde está gris y húmeda,

el viento acaricia la arboleda

con el mimo de un enamorado

principiante, casi con miedo.

El camino se extiende, nada se detiene,

ni tan siquiera mi cansado caminar

en busca del destino caprichoso

que juega al escondite

entre las hojas del calendario

lunes, 9 de abril de 2012

POEMA SIN NOMBRE


Existen días en que la primavera pierde su olor y los poemas su nombre.


¡Querida amiga cuéntame tú
que me conoces desde siempre!
incluso antes que yo me conociese
o te conociese a ti.


Cuéntame por qué en tardes
como esta recojo azucarillos de tristeza
para endulzar las horas de esta soledad
que amarga como un poema sin final.


Contéstame amiga, dime qué motivo
me impulsa a escribir poemas sin nombre
o  jugar a las adivinanzas con un adiós
que se acerca a mi conciencia
con garras teñidas de escarlata,
arrastrando los muñones de excusas amputadas.


Explícame amiga por qué no suena
el mar en aquella caracola que encontré
hace tanto tiempo en los bolsillos
del abrigo marinero que colgaste tras la puerta
de aquella primera tarde.

Tal vez no recuerdes aquella llovizna ocasional,
fíjate yo tampoco recuerdo el paseo
con olor a salitre y los dedos
teñidos de versos por escribir.

Ahora que lo recuerdo,
tampoco recuerdo en qué momento
exacto comprendí, que en ocasiones
los besos amargan como un silencio
que se presenta sin ser invitado.